La mujer que fuiste y el hombre que seré


richter_staircase

“Staircase”. Cuadro del artista aleman Gerard Ritcher

(Con este poema, La Letra Incómoda inaugura una nueva sección. (Con)Verso pretende llevarles un poco de lírica, sin compromisos, de vez en vez, cuando vayan tejiéndose los versos.  Espero lo disfruten con el mismo placer con que yo se los regalo.)

La mujer que fuiste y el hombre que seré

se sentarán algún día a conversar sobre las maromas del tiempo,

sobre las burlas del destino,

sobre cómo nos fue en los años posteriores al adiós.

 

El encuentro será en un café oculto de alguna callejuela

en tu ciudad o la mía.

Podrá ser en una colina o frente al mar Caribe,

que con tanto salitre nos matizó el dulzor de los besos.

Acaso porque así fue como siempre fuimos:

un barniz de sal sobre los labios.

 

Cuando vayamos a buscarnos,

tú serás más joven y yo estaré más encanecido,

porque tú querrás ver al hombre que seré,

mientras yo seguiré buscando a la mujer que fuiste.

 

Luego vendrán los recuerdos,

y nos miraremos con una dejadez enternecida.

El hombre que soy no entenderá tampoco a la mujer que serás;

y con mis relatos,

la mujer que serás quedará desconcertada

al descubrir a la mujer que fuiste.

 

Tal vez tú y yo nos lamentemos en el diálogo.

Tal vez despierte alguna metáfora dormida,

pero la mujer que serás tomará su café

sin prestarle atención a mis palabras,

y el hombre que seré le dará otra palmadita en el hombro

al hablante del pasado.

 

Y cuando ya no nos queden más miradas

ni vocales,

cuando se nos termine el último sorbo de la taza,

el último paso en la colina,

el último olor a mar,

saldremos a la calle por las sendas contrarias

del tiempo.

Y tú seguirás buscando a un hombre

que siempre existirá mañana,

y yo seguiré sin encontrar

a la mujer que fuiste.

Anuncios

5 comentarios en “La mujer que fuiste y el hombre que seré”

  1. Por que mirar en el pasado, acaso añoro la mujer que fuiste? Claro en el pasado fuiste mejor persona o me amabas. Pero siempre decías podrás ser el hombre que deseabas y que nunca fui. O algún día seré tu príncipe azul. Esos dedos de ambos de amantes ideales que no nos dejaron vivir cuando en el pasado nos encontramos y aun no nos dejan vivir. Eras una persona sincera y aun lo eres y yo siempre lo he sido aunque tu dices que soy mal hombre pero en fin tenemos 4 hijos fruto del amor que te profeso y que ambos sentimos una vez.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s